En FORO 101, espacio dedicado al diálogo profundo con artistas y agentes culturales, Maritza Morillas ofrece una de las conversaciones más extensas y reveladoras sobre su trayectoria, su proceso creativo y la dualidad que define su práctica artística.
A lo largo del programa, Maritza recorre sus orígenes formativos, desde sus primeros acercamientos al dibujo en la secundaria y las Escuelas de Iniciación Artística, hasta su paso por la ENAP (San Carlos). En este recorrido explica cómo la pintura se convirtió en su lenguaje principal, aun cuando exploró otras disciplinas como la fotografía, el grabado y la litografía.
Uno de los ejes centrales de la charla es la elección de temas. Maritza explica que su obra no parte de una búsqueda estética, sino de una necesidad ética: cuestionar la violencia normalizada, la deshumanización y la depredación sistemática. Desde series tempranas vinculadas a la locura, hasta proyectos clave como Agonía de la conciencia y Utopía negativa, su pintura establece un paralelismo directo entre cuerpos humanos y animales, pandemias, feminicidio e industria alimentaria.
El programa profundiza también en su proceso frente al lienzo, descrito como cambiante, confrontativo y no completamente resuelto desde el inicio. Maritza comparte que cada obra se construye a partir del equilibrio entre intuición, análisis y tiempo, y que no existe una fórmula repetible en sus series: cada una responde a un momento vital distinto.
En la segunda mitad de la conversación, se aborda con detalle su trabajo en esmalte vítreo, técnica que desarrolla paralelamente a la pintura y que da origen a su proyecto Esmalte Morillas. Maritza explica el proceso técnico del vidrio sobre metal, los múltiples horneados a alta temperatura y la diferencia entre su producción artística y la vertiente utilitaria y comercial. Lejos de oponerse, ambas prácticas conviven como formas complementarias de expresión y subsistencia.
La entrevista también revela la dimensión cotidiana de su oficio: la gestión de un taller, el trabajo en equipo, la maternidad, la producción por encargo y la constante negociación entre tiempo creativo y trabajo operativo. FORO 101 permite así conocer a Maritza no solo como artista, sino como gestora de su propio proyecto de vida y trabajo.