Maritza Morillas es una artista plástica mexicana que trabaja “a contracorriente”: rehúye los cánones de belleza globales y usa un realismo directo para revelar la belleza incómoda del ocaso y la decadencia. Su obra confronta la barbarie de una sociedad consumista —cuerpos, restos, rastros— para provocar conciencia y empatía ante lo que preferimos no mirar.
Con más de 30 años de trayectoria, ha sido reconocida en “El Milenio visto por el arte” (curaduría de Avelina Lésper) y como exponente del esmalte en el libro El Esmalte Contemporáneo en México. Expone de forma individual y colectiva en México y el extranjero (Bellas Artes, CC España, Casa León Trotsky, SOFA Chicago, Figureworks Brooklyn, Evergreen State College, MexCat Barcelona, entre otros).
Actualmente produce arte-objeto en esmalte vítreo —proceso de capas vitrificadas a ~800 °C sobre piezas de peltre/hierro— y ha consolidado esta línea bajo la empresa Esmalte Morillas.
Ha participado en convocatorias de artistas feministas denunciando la violencia de género, como la serie Caro-Data-VERnibus dedicada a las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez. En esta investigación visual incorporó insectos necrófagos como elementos forenses y simbólicos (Calliphoridae, Dermestidae) para hablar de tiempo de muerte, manipulación del cadáver y abandono sistémico. (Serie Juárez / CaroDataVernibus).
Morillas iguala la carne humana y la animal para develar estructuras de violencia: del rastro industrial a los crímenes que deshumanizan. Sus lienzos y arte-objetos cuestionan el confort gastronómico, la necropolítica y la normalización del horror, reivindicando la belleza como resistencia ética.
Maritza Morillas utiliza diversas técnicas pictóricas y materiales como extensiones de su pensamiento crítico. Cada una le permite abordar distintos niveles de la violencia, la memoria y la corporeidad:
En conjunto, estas técnicas articulan una poética donde la materia es lenguaje y el proceso técnico es también una forma de pensamiento. Su obra no busca lo ornamental, sino exponer la verdad del cuerpo: la fragilidad, el deterioro y la violencia que lo atraviesan.